lunes, 20 de mayo de 2013



    Día 2.

También me da por resaltar cuando me cambiaron de lugar. Junto a la puerta, era el mejor asiento del mundo, era cómodo, tibio y fresco a la vez. Ahí también nació una bonita amistad con Sara, ella y sus preguntas, me divertían y me alegraban el día. Sara siempre me hacía preguntas extrañas que a veces me parecía muy absurdo contestar, pero lo hacía con cariño y eso era lo importante Sara y yo nunca nos habíamos hablado, la verdad no sabía de su existencia hasta que estuve a la para de ella, luego de eso era divertido estar con Sara, ella me apoyo mucho cuando más la necesite y en mis días de crisis, siempre me escuchaba, aún lo hace, pero ya no estamos cerca.  En la hora de la tarde,  abríamos la puerta porque hacia demasiado calor, y era un poco complicado hacerlo, Sara siempre se reía de mi cara fuera del salón… buscando a alguien afuera del aula. Extraño a Sara.

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